La calefacción es uno de los mayores consumos energéticos en viviendas y comunidades de vecinos, especialmente durante los meses de invierno. Mejorar la eficiencia energética de la calefacción no solo ayuda a reducir la factura, sino que también contribuye a un uso más responsable de la energía y a un mayor confort en el hogar.
A continuación, en Minus te compartimos una serie de recomendaciones prácticas para optimizar el consumo de calefacción sin renunciar al bienestar.
¿Por qué es importante mejorar la eficiencia energética?
Apostar por la eficiencia energética calefacción implica consumir menos energía para obtener el mismo nivel de confort térmico. Esto se traduce directamente en ahorro energético en calefacción, menor impacto ambiental y sistemas más duraderos. Además, en edificios con calefacción central, una gestión eficiente favorece un reparto más justo de los costes y evita consumos innecesarios.
Reducir el consumo no significa pasar frío, sino aprender cómo ahorrar calefacción mediante hábitos, tecnología y un correcto mantenimiento de las instalaciones.
Ajusta correctamente la temperatura y el uso del termostato
Uno de los errores más habituales es mantener la calefacción a una temperatura excesiva. Cada grado de más supone un incremento notable en el consumo.
La temperatura recomendada en invierno se sitúa entre los 19 °C y los 21 °C durante el día, y puede reducirse por la noche o cuando la vivienda está vacía.
Temperatura ideal según tipo de vivienda
No todas las viviendas necesitan la misma temperatura. Factores como la orientación, el tamaño o el aislamiento influyen directamente en la sensación térmica. En pisos bien aislados, una temperatura moderada es más que suficiente, mientras que en viviendas más antiguas conviene combinar una temperatura adecuada con mejoras en el aislamiento.
Programación inteligente (termostatos WiFi, control remoto)
Los sistemas de control inteligente permiten programar horarios, ajustar la temperatura a distancia y evitar consumos innecesarios. Los termostatos WiFi son una excelente herramienta para aplicar trucos para reducir el consumo de calefacción sin esfuerzo, adaptando el uso real a las rutinas diarias.
Mejora el aislamiento térmico del hogar
Un buen aislamiento es clave para mantener el calor generado y no desperdiciar energía. De nada sirve una calefacción eficiente si el calor se escapa constantemente.
Ventanas, puertas y sellados
Las fugas de aire en ventanas y puertas pueden suponer hasta un 30 % de pérdida de calor. Revisar cierres, burletes y juntas es una solución sencilla y económica dentro de los mejores consejos para mantener el calor sin gastar más.
Aislantes de obra y material aislante
Cuando es posible, invertir en aislamiento en fachadas, techos o suelos mejora notablemente el confort térmico. Estos trabajos permiten optimizar el consumo de calefacción a largo plazo y revalorizan la vivienda.

Mantenimiento preventivo del sistema de calefacción
Un sistema en mal estado consume más y rinde peor. El mantenimiento periódico de calderas y radiadores garantiza un funcionamiento eficiente y seguro. Purgar los radiadores, revisar presiones y comprobar el estado general del sistema son acciones básicas que ayudan al ahorro energético en calefacción.
En comunidades de vecinos, este punto es especialmente relevante para asegurar un reparto correcto del consumo.
Sustituye calderas antiguas por modelos de condensación o aerotermia
Las calderas antiguas pueden consumir hasta un 30 % más que los sistemas actuales. Las calderas de condensación y la aerotermia son opciones mucho más eficientes y sostenibles, capaces de ofrecer el mismo confort con un menor gasto energético.
Aunque requieren una inversión inicial, el ahorro a medio y largo plazo es significativo, además de cumplir con normativas energéticas más exigentes.
Monitoriza tu consumo y apuesta por sistemas inteligentes
Conocer cómo y cuánto consumes es fundamental para mejorar hábitos. Los repartidores de costes de calefacción permiten medir el consumo real de cada vivienda, fomentando un uso más responsable y consciente.
Mejorar la eficiencia energética de la calefacción es una combinación de buenas prácticas, tecnología y mantenimiento profesional. Si quieres reducir tu consumo, pagar solo por lo que usas y disfrutar de un mayor confort térmico, en Minus podemos ayudarte. Contáctanos y te asesoraremos sin compromiso sobre cómo optimizar tu sistema de calefacción y mejorar la eficiencia energética de tu vivienda o comunidad.