Por qué sube la presión de la caldera de gas y cómo solucionarlo
- Publicado por Minus
- 11/03/2026
Mantener el sistema de calefacción en perfecto estado es fundamental para el confort y la seguridad de nuestro hogar. Sin embargo, es común encontrarse con anomalías en el manómetro que pueden generar preocupación. Si te has preguntado por qué sube la presión de la caldera de gas, debes saber que este fenómeno puede deberse a diversos factores técnicos, desde un simple descuido humano hasta fallos en componentes internos.
En Minus, especialistas en mantenimiento y eficiencia energética, sabemos que una presión descontrolada no solo afecta al rendimiento, sino que puede comprometer la vida útil de tu equipo.
Cuáles son los valores normales de presión en una caldera de gas
Para entender cuándo tenemos un problema, primero debemos saber qué es lo normal. La mayoría de los fabricantes coinciden en que la presión ideal de una caldera, cuando el sistema está frío, debe situarse entre 1,2 y 1,5 bares. Es habitual que, al encender la calefacción y calentarse el agua, la presión suba ligeramente debido a la dilatación física del fluido, pudiendo alcanzar los 2 bares.
El problema real surge cuando el manómetro supera los 2,5 o 3 bares, momento en el cual la válvula de seguridad suele activarse para liberar el exceso de agua. Mantener el equipo en estos rangos óptimos garantiza que la bomba de circulación trabaje sin esfuerzos innecesarios y que el calor se distribuya de manera uniforme por toda la vivienda.
Principales causas por las que sube la presión de la caldera
Identificar el origen de la anomalía es el primer paso para una reparación exitosa. No siempre se trata de una avería grave; a veces, la solución es más sencilla de lo que parece, aunque en otras ocasiones el sistema nos está enviando señales de un desgaste interno que requiere atención profesional.
Fallo en el vaso de expansión
El vaso de expansión es un componente vital diseñado para absorber el aumento de volumen del agua cuando se calienta. Si este elemento falla, ya sea porque su membrana interna se ha picado o porque ha perdido el gas que amortigua la presión, el agua no tiene donde expandirse. Esto provoca una presión alta caldera de gas de forma casi instantánea al encender los radiadores. Si notas que la aguja sube de forma violenta al poco de empezar a funcionar la calefacción, es muy probable que estemos ante un vaso de expansión caldera avería que debe ser revisado o sustituido.
Llave de llenado mal cerrada o defectuosa
A veces, la causa es tan simple como una llave de entrada de agua que no se cerró completamente tras una recarga. Si la llave de llenado queda mínimamente abierta o si su junta interna está deteriorada, el agua de la red (que viene a mucha más presión) seguirá entrando lentamente en el circuito de calefacción. Esto explica por qué, incluso con la caldera apagada, la presión sigue aumentando progresivamente hasta el punto de goteo.
Problemas en el intercambiador de calor
Esta es una de las causas más complejas. Si el intercambiador de placas tiene una fisura interna, el agua del circuito de agua caliente sanitaria (ACS) se comunica con el circuito cerrado de la calefacción. Dado que el agua sanitaria tiene mayor presión, acaba “rellenando” el sistema de calefacción de forma constante. Este escenario suele confundir a los usuarios, ya que se observa que la caldera pierde presión y luego sube de forma errática dependiendo de si estamos usando o no el agua caliente de los grifos.
Qué riesgos tiene una presión alta en la caldera
Tener la presión por encima de los límites recomendados no es algo que deba ignorarse. El riesgo más inmediato es el daño en las juntas y conexiones, que pueden empezar a fugar debido al exceso de fuerza ejercida por el agua. Además, la válvula de seguridad está diseñada para evacuar agua cuando se superan los 3 bares; si esta válvula salta con frecuencia, puede acabar obstruyéndose con cal o suciedad del circuito, dejando de cerrar herméticamente. A largo plazo, trabajar con una presión excesiva fatiga la bomba de circulación y el intercambiador, lo que podría derivar en una sustitución completa del equipo mucho antes de lo previsto.

Cómo bajar la presión de la caldera paso a paso
Si has detectado que el manómetro está en la zona roja, no entres en pánico. Existen dos métodos manuales muy efectivos para reducir el exceso de agua en el sistema de forma segura y controlada.
Purgar los radiadores correctamente
El método más sencillo de cómo bajar la presión de la caldera es a través de los purgadores de los radiadores. Con el sistema apagado y frío, coloca un recipiente bajo la válvula del radiador y ábrela con un destornillador o llave específica. Deja que salga el aire y un poco de agua. Al retirar líquido del sistema, verás cómo la aguja del manómetro de la caldera empieza a descender. Hazlo poco a poco y ve revisando el panel de control hasta que la presión vuelva a situarse en 1,5 bares.
Vaciar parcialmente el circuito de agua
Si los radiadores no son accesibles o la presión es muy alta, algunas calderas disponen de una llave de vaciado en su parte inferior (no confundir con la de llenado). Al abrirla, el agua saldrá directamente del bloque hidráulico. Es un método más rápido, pero requiere precaución para no vaciar el sistema por completo y dejar la caldera en seco, lo que provocaría un bloqueo por falta de agua.
Cuándo llamar a un servicio técnico especializado
Si después de purgar los radiadores y asegurarte de que la llave de llenado está bien cerrada, la presión de la caldera de gas vuelve a subir de forma persistente, el problema es interno y técnico. Manipular el vaso de expansión o el intercambiador sin las herramientas adecuadas puede anular la garantía de tu equipo o causar daños mayores.
En Minus, contamos con un equipo experto en diagnóstico y reparación de sistemas de calefacción. Un mantenimiento preventivo a tiempo puede ahorrarte cientos de euros en reparaciones de emergencia. Si notas ruidos extraños, goteos constantes o variaciones inexplicables en el manómetro, no esperes a que llegue el frío intenso. Contáctanos hoy mismo y deja que nuestros técnicos profesionales pongan a punto tu caldera para que funcione con la máxima seguridad y eficiencia energética.